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Short story

Dos orillas del mismo río

Twin sisters who chose radically different life paths reunite after a decade apart, forced to reckon with old choices.

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Words to know (38)
  • la adolescencia · adolescence
  • contemplativo · contemplative
  • la lucidez · lucidity
  • la orilla · bank
  • alimentar · to fuel
  • el alma · soul
  • arrastrar · to carry around
  • asociar · to associate
  • condenado · doomed
  • la confesión · confession
  • contiguo · adjoining
  • el convento · convent
  • la conversión · conversion
  • corporativo · corporate
  • la cuna · cradle
  • delegar · to delegate
  • desprovisto · devoid
  • diferenciarse · to set oneself apart
  • la dinámica · dynamic
  • discurrir · to flow
  • disolver · to dissolve
  • ensancharse · to widen
  • estimular · to encourage
  • la exactitud · precision
  • las finanzas · finance
  • la franqueza · frankness
  • imponer · to impose
  • la incomunicación · lack of communication
  • irreconciliable · irreconcilable
  • liderar · to lead
  • la mansedumbre · meekness
  • la mitad · half
  • la monja · nun
  • ofrecer · to offer
  • opuesto · opposite
  • paradójicamente · paradoxically
  • de un plumazo · at a stroke
  • privado · private

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Delia y Susana Fontecilla nacieron con once minutos de diferencia y pasaron los primeros veintitrés años de vida compartiendo prácticamente todo, hasta que una discusión sobre el futuro que ninguna de las dos recordaba con ocurrida durante una cena familiar tensa por otros motivos, terminó por separar sus caminos de manera casi definitiva: Delia se marchó a estudiar teología y terminó ingresando a una comunidad religiosa en las montañas, mientras Susana se instaló en la capital para dedicarse, con éxito creciente, a las

Durante la década siguiente se habían visto apenas en tres ocasiones, todas ellas funerales familiares donde el protocolo social cierta cercanía formal que ninguna de las dos sabía cómo llenar de contenido genuino, conscientes de que la distancia entre sus vidas ya no era simplemente geográfica sino filosófica, casi ontológica, como si hubieran elegido habitar universos regidos por lógicas incompatibles.

El motivo de este nuevo reencuentro era la enfermedad terminal de su madre, quien había pedido explícitamente, en uno de sus últimos momentos de plena, que ambas hijas estuvieran presentes juntas durante sus últimas semanas, una petición que ni Delia ni Susana se sintieron con autoridad moral para rechazar, aunque ambas albergaban dudas sobre si podrían sostener, día tras día, la convivencia forzada que aquello implicaba.

Susana llegó primero a la casa familiar, con su teléfono sonando constantemente por asuntos laborales que se negaba a del todo, y Delia llegó dos días después, con el hábito sencillo de su orden y una calma que a Susana, desde el primer instante, le pareció más una actuación estudiada que un estado genuino del una sospecha que llevaba sin poder verificarla del todo, desde que su hermana había hecho los votos.

Las primeras jornadas de convivencia transcurrieron con una cordialidad tensa, ambas hermanas turnándose para cuidar a la madre, evitando cuidadosamente cualquier tema que pudiera reabrir la vieja discusión sin resolver, hasta que una noche, agotadas ambas por la vigilia continua, Susana no pudo contener un comentario que llevaba años reprimiendo: que la decisión de Delia de encerrarse en un le parecía, en el fondo, una forma elegante de huir de las responsabilidades y complejidades de la vida real.

Delia, contra lo que Susana esperaba de su hermana convertida en no respondió con la resignada que Susana prejuiciosamente con la vida sino con una cortante que la sorprendió: le dijo que la vida que Susana había elegido, dedicada casi exclusivamente a acumular éxito profesional y patrimonio material, le parecía a ella una huida igualmente elegante, sólo que hacia una dirección socialmente más prestigiosa y por lo tanto menos cuestionada.

Aquel intercambio, lejos de profundizar la ruptura entre ambas, abrió una conversación más honesta de la que habían sostenido en años: ambas admitieron, por primera vez en voz alta, que sus caminos radicalmente respondían menos a convicciones filosóficas profundamente meditadas que al deseo de una de la otra, de dejar de ser vistas como dos intercambiables de una misma persona, gemelas idénticas a una comparación constante desde la

Su madre, en uno de sus últimos momentos de alcanzó a escuchar fragmentos de aquella conversación desde la habitación y les pidió a ambas, con la voz debilitada pero todavía firme, que se sentaran junto a su cama, donde les confesó algo que ninguna de las dos sabía: que ella misma había sin proponérselo del todo conscientemente, aquella rivalidad temprana entre las gemelas, comparándolas constantemente durante la infancia en un intento equivocado de la excelencia individual de cada una.

Aquella materna no de un una década de distanciamiento emocional, pero les a ambas hermanas un marco distinto desde el cual reinterpretar su propia historia compartida: no como la simple consecuencia de una elección filosófica sino como el resultado, en parte, de familiares que ninguna de las dos había elegido conscientemente pero que ambas habían heredado y reproducido a su manera.

Durante las últimas semanas de vida de la madre, Delia y Susana establecieron una rutina de convivencia que, sin borrar del todo las diferencias reales entre sus formas de entender la existencia, permitió una cercanía que ninguna de las dos recordaba haber sentido desde la Susana empezó a acompañar a Delia en sus rezos vespertinos, no por repentina sino por simple compañía, y Delia, a su vez, se interesó genuinamente por los proyectos financieros que Susana haciendo preguntas que revelaban una curiosidad ya de juicio moral automático.

Tras el funeral de la madre, ambas hermanas acordaron, sin solemnidad excesiva, mantener un contacto regular que no dependiera ya de crisis familiares o funerales sucesivos, conscientes de que sus vidas seguirían por distintas del mismo río familiar, pero decididas, esta vez, a no dejar que la distancia entre esas volviera a hasta la casi total que habían sostenido durante la última y dolorosa década.

Comprehension check

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1. What caused Delia and Susana's paths to diverge originally?

2. What accusation did Susana make against Delia during their argument?

3. What did the mother confess to her daughters near the end of her life?

4. How did the sisters' relationship change during their mother's final weeks?