Professional & Academic · Short story
Las llamadas
An engineer who emigrated from Montevideo to Spain returns for Carnival to play his late father's drum in the candombe parade.
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Words to know (23)
- el tambor · drum
- la comparsa · carnival troupe
- abarrotado · packed
- acolchado · padded
- aragonés · from Aragon
- los aspavientos · fuss
- bajito · very softly
- el candombe · candombe (Afro-Uruguayan drumming)
- corregir · to correct
- encallecido · calloused
- envuelto · wrapped
- escurrirse · to slip away
- la excedencia · unpaid leave
- la fogata · bonfire
- el forastero · outsider
- la frazada · blanket
- el gramillero · gramillero (old healer character)
- medirse · to be measured
- el olor · smell
- el pasaje · ticket (travel)
- el repique · repique (lead drum)
- el ropero · wardrobe
- el tamborilero · drummer
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El llevaba doce años en el de la casa de Palermo, en una y cuando Gonzalo lo sacó tuvo la impresión absurda de que el cuero le reprochaba algo. Era un chico, el más agudo de los tres del el que lleva el ritmo base y no se luce nunca. Su padre lo había tocado en las Llamadas durante treinta y ocho carnavales seguidos, con la del barrio, y había muerto en septiembre sin que su hijo, que vivía en Zaragoza desde 2012, llegara a tiempo para despedirse.
Gonzalo no tocaba desde los dieciséis. Se había ido a España con un título de ingeniero y la idea, compartida por media generación, de que en Uruguay no había futuro para él. Le fue bien: trabajo estable, un piso con terraza, una pareja que pronunciaba «Montevideo» con todas las vocales muy abiertas. Lo que no había previsto era que, al cabo de los años, la distancia no se en kilómetros sino en cosas que ya no sabía hacer.
La lo recibió sin El director, un hombre de setenta años al que todos llamaban el Negro Julio con un cariño que el haría mal en juzgar, le dijo que había lugar en la cuerda de chicos si se comprometía a ensayar todos los días hasta febrero. Gonzalo pidió una se instaló en la casa de su madre y, por primera vez en dos décadas, se encontró un domingo de noche en una esquina de Barrio Sur, entre cuarenta que se templaban al calor de una de diarios.
Los primeros ensayos fueron humillantes. Las manos, acostumbradas al teclado, se le llenaron de ampollas en dos días, y el ritmo, que de chico le salía sin pensar, se le en cuanto intentaba controlarlo. Los demás muchos de ellos más jóvenes que él, lo con una mezcla de paciencia y de sorna. Uno le dijo que tocaba «como gallego», y Gonzalo no supo si ofenderse o darle la razón.
Fue el Negro Julio quien le dio la clave, una noche en que se quedaron solos guardando los Le explicó que el chico no se toca con las manos, sino con el oído: hay que escuchar al y al piano, a los de delante y a los de atrás, y encajar en el hueco que dejan. «Vos querés tocar bien», le dijo. «Acá nadie toca bien solo. Tu padre no era el mejor de la cuerda. Era el que mejor escuchaba».
Gonzalo tardó en digerir aquello. Pensó en los años de Zaragoza, en las reuniones donde siempre se preparaba para hablar y casi nunca para escuchar, en las llamadas telefónicas con su padre, cada vez más cortas y espaciadas, en las que ambos se limitaban a confirmar que estaban bien. Pensó que había aprendido a ser eficaz en un idioma que no era exactamente el suyo y que, por el camino, había perdido el oído para otras cosas.
La noche de las Llamadas, a principios de febrero, la calle Isla de Flores estaba desde temprano. La salió casi a medianoche, con las banderas por delante, la mama vieja y el bailando, y detrás, en filas, los Gonzalo no recordaba después buena parte del recorrido. Recordaba el calor, el a humo, el peso del en el hombro y un momento, a mitad de camino, en que dejó de pensar en sus manos y empezó, simplemente, a escuchar.
Volvió a Zaragoza en marzo con las manos y el en una funda que le costó casi tanto como el Lo colgó en el salón, junto a la terraza. Su pareja le preguntó si pensaba tocarlo allí, y él le dijo que no, que un chico solo no tiene sentido. Pero los domingos, a veces, pone una grabación de su y lo acompaña con los dedos, muy para no molestar a los vecinos y para no olvidarse de escuchar.
Comprehension check
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1. What is the 'chico' drum's role in candombe?
2. What key lesson did Negro Julio give Gonzalo?
3. What did Gonzalo realise about his life in Zaragoza?
4. Why doesn't he play the drum in Zaragoza?
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