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Short story

El dato que no cuadraba

A scientist must decide whether to publish a finding that undermines years of her own celebrated research.

Tap a dotted word for its meaning.

Words to know (38)
  • drástico · drastic
  • el fármaco · drug
  • la integridad · integrity
  • preliminar · preliminary
  • la submuestra · subsample
  • universitario · university
  • adolescente · teenage
  • agradecer · to appreciate
  • alertar · to alert
  • la ambigüedad · ambiguity
  • ameritar · to merit
  • amortiguar · to cushion
  • apostar por · to bet on
  • la balanza · scales
  • catapultar · to catapult
  • cauteloso · cautious
  • la ciencia · science
  • el coautor · coauthor
  • la contribución · contribution
  • convenir · to be advisable
  • cubrir · to cover
  • la degeneración · degeneration
  • la deliberación · deliberation
  • depender de · to depend on
  • despiadado · ruthless
  • detectar · to detect
  • disimular · to hide
  • el episodio · episode
  • equitativo · fair
  • experimental · experimental
  • exponer · to set out
  • fuertemente · heavily
  • hostil · hostile
  • inclinar · to tip
  • inquietante · unsettling
  • invalidar · to invalidate
  • plausible · plausible
  • precoz · early-onset

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La doctora Yolanda Prat descubrió el error un martes cualquiera, revisando por rutina los datos de un experimento auxiliar que ni siquiera pensaba incluir en la publicación principal: el compuesto que su laboratorio llevaba siete años promocionando como un avance prometedor contra la neuronal mostraba, en una específica de pacientes, un efecto adverso que los estudios anteriores habían pasado por alto, quizás por descuido, quizás por un diseño demasiado optimista.

No se trataba de un hallazgo menor. El derivado de sus investigaciones ya se encontraba en fase avanzada de ensayos clínicos, financiado por una farmacéutica que había por los resultados previos de Yolanda, resultados que la habían apenas dos años atrás, a la portada de las principales revistas científicas del continente.

Pasó una semana entera revisando y volviendo a revisar los cálculos, con la esperanza secreta de encontrar un error metodológico propio que el hallazgo porque admitir que el efecto adverso era real significaba admitir también que su trabajo más celebrado necesitaba, como mínimo, una revisión y en el peor de los casos, una retractación pública.

Su colega y el doctor Ramiro Ostos, con quien había compartido laboratorio durante quince años, le sugirió esperar a tener más datos antes de a nadie, argumentando que un solo hallazgo en una reducida no todavía sacrificar años de trabajo conjunto ni la financiación que sostenía a un equipo de doce investigadores jóvenes cuyo futuro profesional en gran medida, de la continuidad del proyecto.

Yolanda comprendía perfectamente la lógica de Ramiro, y durante varias noches se descubrió a sí misma redactando, mentalmente, justificaciones para postergar la publicación del hallazgo: necesitaban replicar el experimento, ampliar la muestra, descartar variables de confusión, todas razones metodológicamente defendibles que, sin embargo, también servían perfectamente para ganar tiempo y proteger una reputación construida con esfuerzo genuino a lo largo de dos décadas.

Fue una conversación casual con su hija quien estudiaba biología en el colegio y le preguntó con la inocencia de los quince años si su trabajo servía para ayudar a la gente o para ganar premios, la que terminó de la interna que Yolanda llevaba días sopesando sin admitirlo del todo abiertamente.

Redactó entonces un informe detallado, dirigido tanto al comité de ética de su universidad como a la farmacéutica financiadora, en el que el hallazgo sin atenuantes ni calculadas, recomendando la suspensión temporal de la fase de ensayos clínicos hasta poder determinar con mayor precisión el alcance real del efecto adverso

La reacción de la farmacéutica fue, como Yolanda había anticipado, un abogado de la empresa la llamó personalmente para sugerirle, con una cortesía que no del todo la amenaza subyacente, que quizás esperar los resultados de un segundo análisis independiente antes de tomar una decisión tan que podría, según sus palabras textuales, dañar innecesariamente la confianza pública en un tratamiento potencialmente salvador.

Ramiro, para sorpresa de Yolanda, terminó respaldándola públicamente ante el comité aunque le confesó en privado, con una honestidad que ella más de lo que esperaba, que temía profundamente las consecuencias profesionales de aquella decisión conjunta, especialmente para los investigadores jóvenes del equipo que no tenían, como ellos dos, una carrera ya consolidada que el golpe reputacional.

El comité de ética, tras semanas de tensa, ordenó la suspensión temporal de los ensayos clínicos y una investigación independiente sobre el alcance del efecto adverso, una decisión que la prensa científica especializada con un respeto hacia Yolanda, reconociendo la de su gesto sin poder ocultar del todo el impacto que aquello tendría sobre la financiación futura de su laboratorio.

Meses después, la investigación independiente confirmó el efecto adverso en un porcentaje reducido pero significativo de pacientes, y el fue rediseñado con protocolos más restrictivos de administración, un desenlace que ni destruyó por completo la investigación original de Yolanda ni la validó sin matices, sino que la obligó a aceptar que su más valiosa a la quizás no fuera el descubrimiento inicial, sino la corrección posterior que pocos científicos, en su posición, hubieran tenido el valor de impulsar.

Su hija, al enterarse del desenlace, no dijo gran cosa, apenas un comentario breve sobre lo orgullosa que estaba, pero Yolanda guardó aquella frase con más cuidado del que había dedicado, en su momento, a cualquiera de los premios que decoraban las paredes de su despacho

Ramiro, por su parte, fue readmitido gradualmente en otros proyectos financiados por la misma farmacéutica, aunque nunca volvió a mencionar en público el de la suspensión, y Yolanda, lejos de reprochárselo, entendió que cada uno había pagado un precio distinto por la misma decisión compartida, y que la científica, cuando se ejerce de verdad, rara vez reparte sus costos de manera entre quienes la sostienen.

Comprehension check

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1. What did Yolanda discover in the auxiliary experiment data?

2. What did Ramiro initially suggest doing about the finding?

3. What prompted Yolanda to finally act on the finding?

4. What was the final outcome after the independent investigation?