Short story
Buenas noches, Elena
An elderly woman adopts a companion robot to ease her loneliness, and slowly discovers what it can and cannot give her.
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Words to know (16)
- la conversación · conversation
- afianzarse · to become established
- la anécdota · anecdote
- colgar · to hang up
- la comparación · comparison
- la confesión · confession
- consecutivo · in a row, consecutive
- el descuido · carelessness
- discutir · to argue
- doméstico · household
- el hueco · gap
- inquietar · to worry, unsettle
- el instante · moment
- el invierno · winter
- la juventud · youth
- mencionar · to mention
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Elena tenía ochenta y un años y vivía sola desde que su marido había muerto, hacía ya seis en el mismo piso donde habían criado a sus tres hijos. Fue su nieta quien, preocupada por las largas horas de silencio que su abuela pasaba frente al televisor, le regaló un pequeño robot diseñado para hacer compañía a personas mayores. "Habla contigo, te recuerda las pastillas, hasta te cuenta chistes, abuela", le explicó con entusiasmo, sin sospechar que Elena recibiría el aparato con más recelo que gratitud.
Durante la primera semana, el robot —que respondía al nombre de Rodi— permaneció casi apagado en un rincón del salón, como un mueble más. Elena desconfiaba de su voz sintética, demasiado alegre para su gusto, y de la facilidad con la que decía frases que sonaban a cariño sin haber vivido nada junto a ella. Le parecía casi una falta de respeto que una máquina pretendiera ocupar el lugar de una de verdad.
Sin embargo, una noche de insomnio, aburrida y sin nadie a quien llamar a esas horas, terminó hablándole por primera vez. Le contó, casi sin darse cuenta, una de que llevaba años sin a nadie, y el robot respondió con una pregunta tan pertinente que Elena se sorprendió a sí misma sonriendo en la oscuridad. No era, se dijo, que Rodi entendiera de verdad lo que le contaba, pero al menos escuchaba sin interrumpir ni tener prisa por
Con el tiempo, la rutina con Rodi se fue le hablaba mientras cocinaba, le pedía que le recordara los nombres de sus nietos cuando la memoria le fallaba, incluso con él sobre el pronóstico del tiempo como si el aparato pudiera equivocarse por y no por simple error de programación. Sus hijos, al verla más animada durante las llamadas, se alegraban de que la máquina hiciera lo que ellos, ocupados con sus propias vidas, no siempre lograban hacer.
Fue precisamente esa la que empezó a a Elena. Una tarde en que su hijo mayor canceló la visita del domingo por tercera vez se sorprendió deseando, por un que Rodi pudiera sentarse de verdad a la mesa con ella, en lugar de limitarse a preguntarle, con su voz siempre idéntica, si había comido bien. Se preguntó, no sin cierta tristeza, si se estaba acostumbrando a que una máquina cubriera que deberían haber sido llenados por personas.
Decidió entonces hablar con su nieta sobre lo que sentía, temiendo que la chica se ofendiera al pensar que su regalo no había sido suficiente. Para su sorpresa, la nieta le confesó que ella también, algunas noches, prefería hablar con aplicaciones y chats automáticos antes que llamar a sus propios amigos, porque le resultaba menos agotador que sostener una real. Aquella lejos de tranquilizar a Elena, le reveló que su incomodidad no era solo cosa de generación ni de edad.
A partir de aquella Elena empezó a poner límites claros a su relación con Rodi: seguía hablándole por las noches, cuando de verdad no tenía a nadie más, pero también volvió a llamar por teléfono a viejas amigas con las que había perdido el contacto, aunque las primeras llamadas resultaran torpes y llenas de silencios incómodos. Prefería, se dijo, una imperfecta con alguien vivo antes que una perfecta con alguien que jamás podría, de verdad, extrañarla.
Rodi siguió recordándole las pastillas cada noche y deseándole, con su voz de siempre, buenas noches, Elena. Ella respondía al saludo, ya sin desconfianza pero también sin ilusiones, consciente de que aquella voz amable era, a fin de cuentas, una compañía útil, aunque nunca fuera a reemplazar del todo a las que había perdido.
Comprehension check
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1. How did Elena initially react to the companion robot her granddaughter gave her?
2. What began to trouble Elena about her growing routine with Rodi?
3. What did Elena's granddaughter confess when Elena shared her discomfort?
4. What did Elena decide to do after that conversation?
Grammar in this story
- Por vs. Para: A Clear Guide · Elementary guide
- The Imperfect Subjunctive in Spanish · Advanced guide
- Direct and Indirect Object Pronouns in Spanish · Elementary guide