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Mastery · Short story

El mural

A street artist in Lima is commissioned by a bank to paint a mural about the city, but the bank objects to what she paints.

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Words to know (22)
  • el andamio · scaffolding
  • el ladrillo · brick
  • el asentamiento · informal settlement
  • la asociación · association
  • el cartón · cardboard
  • ceder · to give in
  • el cobrador · fare collector
  • la combi · minibus (Peru)
  • construir · to build
  • cubrir · to cover
  • el emoliente · hot herbal drink (Peru)
  • equivaler a · to be equivalent to
  • huir · to flee
  • imperceptible · barely visible
  • salpicado de · sprinkled with
  • el serenazgo · municipal security patrol (Peru)
  • surgir · to arise
  • el taller · workshop
  • la vereda · pavement (Latin America)
  • el boceto · sketch
  • el desalojo · eviction
  • el arenal · sandy ground

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Cuando el banco la llamó, Valeria Quispe creyó que se trataba de un error. Llevaba diez años pintando muros en Barranco, en el Rímac y en los cerros de San Juan de Lurigancho, casi siempre sin permiso y a veces del Que una entidad financiera quisiera encargarle un mural de treinta metros en la fachada de su nueva sede, en pleno San Isidro, le parecía un chiste.

No lo era. La directora de comunicación, una mujer joven con un español de anglicismos, le explicó que la campaña se llamaba «Lima somos todos» y que buscaban «una mirada auténtica, desde la calle». Le ofrecieron una cantidad que a lo que Valeria ganaba en dos años de y encargos pequeños. Le pidieron un en dos semanas.

Valeria pasó esas dos semanas recorriendo la ciudad con un cuaderno. Dibujó a las vendedoras de en las esquinas, a los de las colgados de la puerta, a los niños que jugaban fútbol en los a las familias que habían subido de la sierra décadas atrás y habían levantado, a barrios enteros donde antes solo había polvo. Quería que el mural fuera un retrato de quienes la ciudad cada día sin salir nunca en las fotos.

El gustó. Hubo felicitaciones, una reunión con el gerente y una foto de prensa en la que Valeria, incómoda, posaba junto a un cheque gigante de Le pusieron un le dieron la pintura y le pidieron que terminara antes de la inauguración, prevista para fin de mes.

Fue en la tercera semana, cuando el mural ya estaba casi acabado, cuando el problema. En una esquina, Valeria había pintado a una señora mayor sentada sobre un saco, frente a una casa a medio construir, con un papel en la mano. Quien conociera la historia reciente de Lima sabía qué representaba aquel papel: una orden de El terreno del nuevo edificio del banco había sido, hasta hacía pocos años, un

La directora de comunicación la llamó esa misma tarde. Con una amabilidad que no ocultaba la urgencia, le pidió que «suavizara» esa parte. Quizá la señora podía sostener una flor en lugar de un papel. Quizá la casa podía estar terminada. «Es un mensaje muy potente», le dijo, «pero no es el mensaje de la campaña».

Valeria pasó la noche en vela. Necesitaba el dinero; su madre tenía una operación pendiente y el seguro no la entera. También sabía que, si cada vez que pasara por delante de ese muro vería una flor donde había querido decir la verdad. A las cinco de la mañana subió al con un bote de pintura y un pincel fino.

No borró a la señora ni le quitó el papel. Lo que hizo fue añadir algo: a sus pies, en letras pequeñas, casi desde la escribió los nombres de las diecinueve familias que habían vivido en aquel terreno, nombres que había conseguido preguntando a los vecinos. Después bajó y llamó a la directora. «El mural está terminado», le dijo. «Pueden aceptarlo o borrarlo. Pero no voy a cambiarlo».

El banco tardó una semana en responder. Finalmente, inauguró el edificio con el mural intacto, quizá porque borrarlo habría generado más ruido que dejarlo. La foto de los nombres circuló por las redes durante días. Valeria cobró el encargo, pagó la operación de su madre y, aunque nunca volvió a recibir una llamada de un banco, empezó a recibir otras: de barrios, de colegios, de vecinales que querían ver su propia historia en sus paredes.

Comprehension check

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1. Why did Valeria think the bank's call was a mistake?

2. What did Valeria want the mural to portray?

3. What did the paper in the old woman's hand represent?

4. What did Valeria do instead of softening the image?