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Professional & Academic · Short story

La casa del indiano

A historian inherits a share of her great-great-uncle's mansion in Asturias and discovers where the family fortune really came from.

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Words to know (24)
  • la palmera · palm tree
  • el indiano · emigrant who returned rich from the Americas
  • abolir · to abolish
  • asturiano · Asturian
  • el baúl · trunk, chest
  • el butano · butane
  • la caligrafía · handwriting
  • cantábrico · of the Cantabrian coast
  • dedicar · to devote
  • la definición · definition
  • donar · to donate
  • la emigración · emigration
  • encuadernado · bound
  • el entierro · funeral
  • esclavista · slave-based
  • la esclavitud · slavery
  • escueto · terse, brief
  • forjado · wrought
  • la fortuna · fortune
  • el hierro · iron
  • la inscripción · inscription
  • proponer · to propose
  • el termo · thermos flask
  • el vestíbulo · lobby

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En los pueblos del oriente de Asturias, las casas de se reconocen de lejos: una en el jardín, una fachada pintada de colores que el clima se empeña en desvaír, balcones de y, a menudo, una con el año de construcción y las iniciales de quien la mandó levantar. La de Covadonga Prieto tenía las suyas sobre la puerta, «J. P. 1898», y una que llevaba décadas muriéndose sin acabar de hacerlo.

Covadonga había heredado la cuarta parte de la casa junto con tres primos a los que veía, con suerte, en los Era historiadora, profesora titular en Oviedo, especialista precisamente en la a América, y siempre le había hecho gracia, con una mezcla de cariño y distancia académica, la leyenda familiar del tío bisabuelo José, que se había ido a Cuba con catorce años y volvió con una hecha, decían, «a base de trabajo y de ahorro».

Los primos querían vender. Un matrimonio de Madrid había ofrecido una cantidad razonable para convertirla en hotel rural. Covadonga pidió unas semanas para inventariar los papeles antes de firmar, y nadie se opuso, porque a nadie le interesaban los papeles. Se instaló en la casa en pleno noviembre, con una estufa de y un de café, y empezó a abrir los del desván.

Había de todo: fotografías de estudio con fondos pintados de La Habana, facturas de una casa de comercio en Matanzas, cartas a la madre que se quedó en el pueblo, un libro de cuentas en piel. Fue este último el que la tuvo despierta tres noches seguidas. Bajo la impecable del tío bisabuelo, entre partidas de azúcar y de tabaco, aparecían otras anotaciones, más con nombres de pila, edades y precios. Las fechas llegaban hasta 1886, el año en que la se definitivamente en Cuba.

Covadonga conocía de sobra la bibliografía. Sabía que muchos habían prosperado gracias, directa o indirectamente, a la economía y lo había explicado en clase sin que le temblara la voz. Pero una cosa era el dato agregado y otra muy distinta leer, con la letra de un pariente, que una mujer llamada Tomasa, de treinta años, había sido vendida por una cantidad equivalente a la de cuatro sacos de café.

Llamó a sus primos. Uno colgó sin dejarla terminar; otro le dijo que aquello pasó hace siglo y medio y que nadie tenía la culpa de lo que hicieron sus bisabuelos, lo cual, como historiadora, no podía discutir y, como heredera, tampoco le servía de mucho. La prima más joven, en cambio, le preguntó qué Covadonga no lo sabía. Sabía, eso sí, que no quería que la casa se vendiera con aquel libro escondido en el desván, como si fuera un mueble más.

Tras semanas de discusiones, llegaron a un acuerdo que no dejó a nadie del todo satisfecho, que es quizá la misma de un buen acuerdo. La casa se vendería, pero los documentos se a un archivo público, y Covadonga su próximo libro a reconstruir, en la medida de lo posible, la vida de las personas que figuraban en aquellas páginas. Los compradores, al enterarse, propusieron colgar en el del hotel un panel que contara la historia completa de la casa. Covadonga desconfió del gesto, pero aceptó.

La última tarde, antes de entregar las llaves, salió al jardín y se quedó mirando la Pensó que era una metáfora demasiado fácil, un árbol tropical que se resiste a morir en un clima que no es el suyo, y se prometió no usarla en el libro. Luego, por si acaso, la apuntó en el cuaderno.

Comprehension check

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1. What was the family legend about uncle José?

2. What did the account book reveal?

3. What agreement did the cousins reach?

4. What is ironic about the ending?