Professional & Academic · Analysis
Posverdad: la política de los hechos irrelevantes
An analysis of how political language shifted from disputing facts to making them irrelevant, and what that does to public debate.
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Words to know (21)
- la definición · definition
- la interacción · engagement, interaction
- la posverdad · post-truth
- acuñar · to coin
- la credulidad · gullibility
- definir · to define
- denotar · to denote
- descalificar · to discredit
- la distorsión · distortion
- elemental · basic
- el emblema · emblem
- la exactitud · accuracy
- la falsedad · falsehood
- gozar de · to enjoy
- identitario · identity (adj.)
- residir en · to lie in
- transversal · cross-party, across groups
- la verificación · fact-checking
- el desmentido · denial, rebuttal
- el bulo · hoax
- a pie juntillas · blindly, wholeheartedly
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Cuando en 2016 el Diccionario de Oxford eligió post-truth como palabra del año, la como aquello que circunstancias en las que los hechos objetivos influyen menos en la opinión pública que las apelaciones a la emoción y a las creencias personales. El español no tardó en su equivalente, que la Real Academia incorporó poco después con una más tajante: deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública.
La diferencia entre ambas no es menor. La primera describe un clima; la segunda, una estrategia. Y en esa ambigüedad buena parte del debate. ¿Estamos ante una época en la que el público ha dejado de valorar la verdad, o ante actores concretos que han descubierto que la mentira, convenientemente administrada, sale gratis?
La mentira política, desde luego, no es una invención reciente. Lo que parece haber cambiado es la relación con el El político tradicional que era sorprendido en una solía rectificar, matizar o, en el peor de los casos, dimitir: reconocía, al menos implícitamente, que la verdad importaba. El discurso de la en cambio, no se molesta en defender la de sus afirmaciones. Cuando se le confronta con los datos, responde a quien los aporta o desplazando la conversación hacia otro terreno.
Las redes sociales han acelerado el fenómeno por razones que tienen más que ver con la economía que con la ideología. Sus algoritmos premian el contenido que genera y pocas cosas generan tanta como la indignación. Un riguroso llega, en el mejor de los casos, a una fracción del público que vio el y suele hacerlo tarde. Además, la repetición de una afirmación, incluso para refutarla, refuerza su familiaridad, y lo familiar tiende a parecernos verosímil.
Sería un error, sin embargo, atribuirlo todo a la de los ciudadanos. Diversas investigaciones sugieren que mucha gente comparte información dudosa no porque la crea a pie sino porque expresa una pertenencia: difundir un mensaje es una manera de señalar de qué lado se está. Desde esa perspectiva, el problema no sería tanto la ignorancia como la polarización, que convierte cualquier dato en un
Si esto es así, la de datos, aun siendo imprescindible, resulta insuficiente. Hacen falta también instituciones que de credibilidad medios dispuestos a reconocer sus propios errores y, quizá, un cambio en el diseño de las plataformas. Pero sobre todo hace falta recuperar una convicción que en una democracia podemos discrepar sobre lo que hay que hacer, pero no sobre lo que ha ocurrido.
Comprehension check
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1. How do the Oxford and RAE definitions differ?
2. What has changed in the relationship with denials, according to the article?
3. Why do social networks accelerate the phenomenon?
4. Why do many people share dubious information, according to research cited?
Grammar in this story
- How to Use Gustar (and Verbs Like It) · Beginner guide
- Ser vs. Estar: When to Use Each · Beginner guide